Cuidados de la piel y el cabello en procesos oncológicos

Consejos generales

 

Sentirse bien siempre es importante y más especialmente durante la etapa del tratamiento oncológico. Es vital buscar momentos de relax donde seamos protagonistas. La alimentación, el cuidado de la piel, el descanso, la relajación y el ejercicio físico son pilares clave para lograr mejorar nuestro bienestar que nos ayudará, a su vez, a afrontar la enfermedad.

 

Cuando nos diagnostican la enfermedad y prescriben el correspondiente tratamiento oncológico, tenemos que ser conscientes de los efectos secundarios que pueden aparecer: dolor, náuseas, cansancio, anemia, etc. Son efectos asociados a cambios físicos y psicológicos que, sin duda, afectan a nuestro bienestar.

 

Mediante unas pautas básicas, te vamos a aconsejar sobre cómo cuidar la piel ante posibles cambios estéticos y dermatológicos y ayudar así a minimizar esos efectos secundarios derivados del tratamiento.

 

El cuerpo, cabello o piel experimentarán algunos cambios, así que es el momento de adaptar los cuidados a las nuevas necesidades. Ese tiempo que destinas a mimarte debe ser un rato agradable porque cuidar tu aspecto, además de mejorar tu estado de ánimo, disminuye el nivel de ansiedad, aumenta tu autoestima y facilita la interrelación con las personas que te rodean.

 

La mayoría de los tratamientos oncológicos producen alteraciones dermatológicas. Entre las más frecuentes están el picor y la sequedad, las infecciones, las manchas marrones faciales y/o corporales y las imperfecciones faciales como pérdida de luminosidad, incremento de la flacidez, manchas vasculares, hipersensibilidad de la piel al sol,… Estas distintas modificaciones en la piel ponen de manifiesto la enfermedad pero, al mismo tiempo, tienen impacto sobre tu calidad de vida (tirantez, picor, malestar, dolor…)

 

Un cuidado dermocosmético adecuado es especialmente importante porque prepara la piel para los tratamientos:

  • Disminuye la toxicidad cutánea
  • Minimiza los efectos secundarios que los tratamientos tienen sobre la piel
  • Favorece la adherencia al tratamiento
  • Contribuye a la recuperación de la imagen y al propio bienestar

 

Durante este período, la limpieza y la hidratación son básicas. La piel suele ser más sensible y vulnerable a las infecciones y, de ahí, la importancia de incorporar rutinas de higiene e hidratación tanto corporal como facial con productos tan suaves y saludables como sea posible.

 

La sequedad cutánea aparece en la mayoría de los pacientes tratados con quimioterapia, debido a que estos fármacos inducen a una proliferación celular cutánea incrementada (la velocidad de renovación de la piel se acelera) con lo que se produce una pérdida excesiva de fluidos intercelulares con la aparición de una piel seca, descamativa y agrietada. A su vez, la sequedad deja la piel más sensible y, en este estado, cualquier roce o producto (incluidos los jabones y geles inadecuados) pueden provocar enrojecimiento, alergias, descamación y heridas. También las áreas de piel sometidas a la acción de la radioterapia sufren problemas de sequedad y atrofia cutánea. En estos casos, es muy útil el empleo de sustancias hidratantes y emolientes, así como productos que aportan componentes de la barrera hidrolipídica que se pierde (ácidos grasos insaturados, omegas…)

 

Es muy importante que, si estás bajo tratamiento de quimioterapia o radioterapia, extremes las medidas de higiene de tu piel. Sea cual sea tu tipo de piel, la limpieza cotidiana es imprescindible para la efectividad de cualquier tratamiento.

 

La suciedad que se acumula en la superficie de la piel a lo largo del día constituye el terreno predilecto para el desarrollo de microorganismos que pueden revestir niveles de peligro para la piel; la suciedad además resulta antiestética e impide el normal funcionamiento de la epidermis.

 

La limpieza del rostro debe hacerse dos veces al día:

  • Por la mañana, para suprimir el exceso de sebo producido por la noche
  • Por la noche, para eliminar los pigmentos de maquillaje y los restos de polución que se acumulan sobre la piel; pero no más, ya que las limpiezas excesivas acaban siendo irritantes

 

La higiene corporal es, asimismo, imprescindible.

Acostúmbrate a las duchas cortas y temperatura templada, puedes darte un baño relajante o un hidro-masaje pero no debes abusar de ellos. Utiliza productos de higiene suaves y poca cantidad; a continuación sécate con pequeños toques, sin frotar. Aplica una loción hidratante corporal sobre todo el cuerpo y aprovecha para darte un suave masaje. Insiste en aquellas zonas especialmente secas. Si las palmas de las manos y/o las plantas de los pies presentan sequedad extrema, te recomendamos el uso de un producto específico para estas zonas; es muy importante que te los apliques antes de acostarte y en cantidad generosa para favorecer su acción hidratante

 

Antes del tratamiento:

Una preparación previa de la piel ayuda a reducir los efectos secundarios. Una adecuada hidratación, con cosmética rica en principios hidratantes y oxigenantes, puede disminuir el riesgo de aparición de reacciones cutáneas

 

La hidratación es una de las claves para una piel sana

En todo caso es conveniente estudiar las nuevas necesidades de tu piel y, si no lo hiciste antes, sustituir o incluir nuevos productos más hidratantes y específicos, a ser posible sin aditivos sintéticos e innecesarios para el cuidado de la piel. Durante los tratamientos de quimioterapia, puedes estar más sensible a productos que antes no te producían ninguna reacción. Cremas, limpiadores, tónicos, jabones, geles y colonias pueden ahora provocar nuevas reacciones debido, fundamentalmente, a los diferentes compuestos como conservantes, colorantes, perfumes…

 

 

El cuidado de la piel con dulkamara bamboo

 

dulkamara bamboo, cosmética biológica basada en productos muy activos y totalmente compatibles con la piel, es de gran apoyo para pieles que sufren los efectos secundarios de estos tratamientos.

Son productos que contribuyen siempre a mantener la piel equilibrada, aportando los nutrientes necesarios que necesita, en la concentración y dosificación correcta. Éstos penetran hasta el interior de la célula desde donde trabajan para mostrar al exterior una piel más saludable, espléndida y bella.

Ácidos grasos esenciales, oligoelementos, antioxidantes, vitaminas, aminoácidos, son principios activos de origen vegetal que hidratan, nutren, alivian y protegen la piel.

 

Elaborados con ingredientes de alta calidad:

  • Con extractos de vegetales, aceites vírgenes y mantequillas de semillas y frutos oleaginosos procedentes de agricultura orgánica certificada.
  • Los aceites esenciales son naturales, de origen ecológico y obtenidos mediante destilación (por arrastre de vapor) y expresión en frío.
  • Sin materias primas de origen animal y no testado en animales.
  • Sin colorantes ni perfumes sintéticos, vaselinas, aceites minerales, lanolinas…
  • Sin el uso de ingredientes modificados genéticamente (OMG).
  • Textura suave, untuosidad perfecta y gran capacidad de absorción.

Recomendaciones

 

Antes de la cirugía:

Limpiaremos suavemente la zona día y noche con Savias de bambú, suero biolimpiador que, por su acción de limpieza, depuración profunda y regeneración celular prepara la piel para que penetren los activos que aportaremos a continuación.

Aplicar Aceite revitalizante para aportar hidratación y elasticidad con el objetivo de que el tejido llegue a la cirugía lo más flexible posible.

Hidratamos la piel con Bioemulsión reparadora o con el bálsamo por su acción emoliente, nutritiva e hidratante.

 

 

Antes de la quimioterapia:

 

Cuidado facial

Día: Limpieza facial con el suero biolimpiador Leche virginal bambú en disco de algodón por su efecto refrescante, oxigenante, calmante y antiinflamatorio.

Nutrición e hidratación con Aceite revitalizante, con antioxidantes y ácidos grasos esenciales.

Protección e hidratación con Crema facial hidronutriente o Crema bioactiva FP6 con protección solar natural.

Noche: Biolimpieza con Savias de bambú por su acción de limpieza profunda, enzimática y por el gran aporte de nutrientes indispensables para la regeneración cutánea.

Aportaremos nutrición y elasticidad con Aceite revitalizante más Crema facial hidronutriente y en labios y contorno de ojos aplicaremos el bálsamo.

Una vez por semana aplicaremos Peeling vegetal bambú y Mascarilla después de las Savias de bambú para preparar la piel y depurar lo máximo posible antes del tratamiento.

 

Cuidado corporal

Jabón fitoactivo para la ducha, limpia sin alterar el pH y respetando el manto hidrolipídico de la piel.

Aceite revitalizante mezclado con Bioemulsión reparadora para hidratar, nutrir, aportar emoliencia y fortalecer la estructura de la piel.

 

 

Antes de la Radioterapia:

 

Muy importante. No aplicar ningún producto en la zona 4 horas antes de la sesión.

En la zona a tratar: Limpiar la zona con un algodón muy impregnado en Leche virginal bambú para oxigenar y preparar el tejido.

Aplicamos Aceite revitalizante para aportar nutrientes y darle elasticidad a la piel.

Hidratamos con Bálsamo Dulkamara Bamboo, emoliente y reparador.

 

 

Antes de la Hormonoterapia:

 

Cuidado facial

Día: Biolimpieza y oxigenación con Leche virginal bambú en disco de algodón y pulverizar por todo el rostro.

Mezclar Aceite revitalizante con Crema bioactiva FP6 por toda la cara para hidratar, nutrir, regenerar y prevenir las manchas.

Noche: Aplicar suero biolimpiador Savias de bambú en disco de algodón y limpiar la piel sin frotar, en pases suaves para regenerar y depurar profundamente del tejido.

Hidratamos y aportamos un extra de nutrición y regeneración con Aceite revitalizante por todo el rostro.

Hidratamos y aportamos antioxidantes para frenar el envejecimiento prematuro con Emulsión reafirmante realizando un masaje por cara, cuello y escote.

 

Cuidado corporal

Ducha con agua templada y Jabón fitoactivo para proteger la piel y limpiar, sin agredir.

Al salir de la ducha pulverizar con Agua floral limón para aportar antioxidantes y estimular a nivel celular y, sin dejar secar, aplicar Bioemulsión reparadora para hidratar y nutrir en profundidad la piel del cuerpo.

 

 

 

Posibles efectos secundarios y sus tratamientos 

Estas alteraciones, en su mayoría, son transitorias y podemos ayudar a mejorarlas teniendo en cuenta algunos consejos.

 

Xerosis: extrema sequedad de la piel que puede ser producida por los efectos de la quimioterapia, la hormonoterapia o por el mismo tumor. Se recomienda utilizar productos, emolientes, nutritivos e hidratantes.

  • Facial:
    • Leche virginal bambú
    • Aceite revitalizante
    • Crema facial hidro-nutriente
    • Bálsamo

 

  • Corporal:
    • Jabón fitoactivo
    • Bioemulsión reparadora
    • Aceite revitalizante
    • Agua floral lavanda.

 

Prurito cutáneo: es un picor excesivo en la piel producido por la xerosis o el tratamiento y puede ir acompañado de escozor y rojez.

  • Leche virginal bambú
  • Agua floral vetiver
  • Micronizado dermo-calmante

 

Hiperpigmentación: puede afectar a la piel, mucosas y uñas. Suele desparecer total o parcialmente después del tratamiento. Suele ser producido por los medicamentos de la quimioterapia.

  • Savias de bambú
  • Crema bioactiva Fp6
  • Mascarilla en forma de pomada
  • Aceite revitalizante
  • Crema complex color

 

Erupción cutánea: puede aparecer con algunos de los fármacos utilizados para tratar el cáncer. Estas erupciones recuerdan al acné localizado en áreas seborreicas (rostro, cuero cabelludo, cuello, hombros, tórax y espalda) y, a menudo, dan lugar a pústulas (granitos con cabeza de pus), que pueden ir acompañadas o no de picor. Estas reacciones pueden aparecer en grados muy variables.

  • Savias de Bambú
  • Leche virginal bambú (si va acompañado de picor e inflamación)
  • Crema bioactiva FP6
  • Mascarilla
  • Crema complex color
  • Jabón fitoactivo.

 

Eritrodisestesia palmo-plantar (Síndrome mano-pie): aparecen rojeces y descamaciones en la planta de las manos y de los pies. Se puede acompañar de hormigueo. Para prevenirlo es importante la hidratación, utilizar guantes y calcetines de algodón para evitar roces y aplicar frio en la zona. Evitar la exposición al sol y el calor.

  • Leche virginal bambú
  • Aceite revitalizante
  • Bioemulsión reparadora
  • Micronizado dermo-calmante

 

Cicatrices: aparecen como resultado de la cirugía y pueden presentar distintos aspectos. Las hipertróficas, con protuberancias fibrosas y rojizas en los bordes, o las queloideas, que aparecen meses después de la cirugía.

En ambos casos, es muy importante la prevención y el tratamiento hidratando, nutriendo y añadiendo principios activos que nos ayuden a regenerar la piel.

  • Savias de bambú
  • Aceite revitalizante
  • Bioemulsión reparadora
  • Crema bioactiva FP6
  • Mascarilla

 

Linfedema: afecta a las extremidades y suele ser producido por la extirpación de los ganglios linfáticos. En ese caso debemos hidratar y nutrir la zona y, si es posible, realizarnos drenajes linfáticos con un especialista en esta técnica.

  • Bioemulsión reparadora
  • Agua floral limón

 

Alopecia: algunos tratamientos oncológicos pueden producir una pérdida del cabello, que es reversible en la mayoría de los casos. Es posible que también notemos que el pelo de otras partes del cuerpo, como el de las cejas o pestañas, también se pierde.

En este período de alopecia, es importante hidratar, nutrir y proteger la piel del cuero cabelludo con la precaución de no aportar ácidos grasos hasta que no se haya caído completamente el cabello.

Cuando el cabello vuelve a crecer, es aconsejable tratar el cabello con productos que ayuden a fortalecerlo y nutrir óptimamente el cuero cabelludo. Nuestro cabello crecerá más fuerte y sano.

  • Champú fitoactivo
  • Jabón fitoactivo
  • Esencia floral para el cuero cabelludo
  • Crema bioactiva FP6
  • Oleo activo capilar (cuando ya ha nacido el pelo)

 

Debilidad y malformaciones en las uñas: con determinados tratamientos oncológicos, las uñas se tornan más frágiles, se estrían o rompen fácilmente, además de cambiar su color o grosor. Asimismo hay más riesgo de infección por hongos.

En estos casos, es muy importante utilizar productos calmantes, hidratantes, protectores y, además, que evitemos el uso de acetonas, esmaltes químicos, uñas postizas de gel o porcelana ya que los pegamentos resultan agresivos cuando la uña está dañada. Se recomienda hidratar la uña desde su base, con frecuencia y constancia.

  • Savias de bambú
  • Bioemulsión reparadora
  • Aceite revitalizante

 

Fotosensibilidad. Mientras se está pasando por los distintos tratamientos la piel puede presentar una sensibilidad extrema al sol, que puede cursar con inflamaciones y eritema.

En este caso es importante activar las propias defensas del organismo lo antes posible, evitar exponernos al sol y, si tenemos que salir al sol, protegernos al máximo.

  • Leche virginal bambú
  • Crema bioactiva FP6
  • Agua floral lavanda
  • Micronizado dermo-calmante

 

Envejecimiento precoz. Es un efecto secundario que puede aparecer con la hormonoterapia, en este caso es muy importante el uso de productos ricos en antioxidantes y regeneradores.

  • Savias de bambú
  • Aceite revitalizante
  • Emulsión reafirmante
  • Mascarilla
  • Agua floral limón
  • Bálsamo reparador

 

 

Cuidados post tratamientos

 

Debemos recordar que la mayoría de estos efectos son temporales y que, pasada esta etapa, desaparecerán. No obstante, seguiremos con los cuidados especiales durante un tiempo porque dichos efectos pueden durar hasta seis meses después de la última sesión.

Siempre va a ser fundamental hidratar nuestra piel, nutrirla y, especialmente en este período, regenerarla y depurarla, ya que el organismo tiene que desechar los tóxicos que le hemos suministrado. La piel, como filtro de nuestro cuerpo, es importantísima a la hora de expulsar residuos.

Si vamos a comenzar a utilizar los productos dulkamara bamboo después de haber pasado el tratamiento oncológico, comenzaremos por:

 

Ritual limpieza suave:

Limpia la piel de tu rostro, cuello y escote por la mañana y noche.

Aplicar Leche virginal bambú sobre un algodón y realizar suaves movimientos, siempre sin frotar. 

Con este biolimpiador obtendrás una limpieza balsámica, un efecto tónico refrescante, oxigenación y nutrición que calma, alivia y proporciona relax a la piel. Puede utilizarse como desmaquillador por lo que, en estos casos, una segunda aplicación sería necesaria.

 

Ritual de hidratación:

Hidrata tu piel tantas veces como lo necesites a lo largo del día y nunca en menos de 2 ocasiones, por la mañana y por la noche. Aplica el producto con suavidad para facilitar su absorción y aprovecha para darte un masaje relajante.

Pulveriza sobre el rostro, cuello y escote Leche virginal bambú y, con la piel humedecida, aplica la Crema facial hidro-nutriente, mañana y noche. En labios, contorno de labios y contorno de ojos, aplicar el bálsamo.

En el cuerpo, incluido manos y pies, aplicar la Bioemulsión reparadora.

 

 

Opciones:

Crema bioactiva FP6 (una vez que la piel ha cicatrizado) aplicar días soleados antes de salir a la calle, lleva protección solar.

Aceite revitalizante: aplicar en vez de la crema, mezclado con Leche virginal bambú. (Puedes aplicártelo al medio día).

Si se tiene la piel muy seca o descamada, con sensación de tirantez y extremadamente sensible, aplicaremos el bálsamo.

 

Para la higiene, recomendamos el Jabón fitoactivo para el cuerpo y para el cabello el Champú fitoactivo.

 

Hemos detallado alteraciones que pueden surgir como efecto de la enfermedad y del tratamiento oncológico y propuesto unas pautas para el cuidado de la piel con nuestros productos.

Tendremos en cuenta que, en ningún caso, deben sustituir a las recomendaciones del médico.

 

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